Ya he comentado alguna que otra vez en otras entradas lo importante que debe ser para las recientes mamis no olvidarnos de nosotras mismas y seguir cuidándonos por dentro y por fuera. Es fácil decirlo, pero también es cierto que el día a día con un pequeñín que nos requiere casi las 24 horas a veces hace que eso nos parezca una misión imposible.
Pues bien. Hoy puedo decir que poco a poco, después de año y medio (que se dice pronto...), vuelvo a ser la que era antes de toda esta vorágine en la que se convirtió mi vida desde el día en el que me convertí en mamá.
Evidentemente, con un peque de año y medio en casa es difícil poder dedicar a una misma todo el tiempo que nos gustaría. Pero para mí, es ahora cuando empiezo a encontrar esos pequeños momentos para cuidarme y mimarme. Hace poco que empecé a ser consciente de que, para poder disfrutar al 100% de la fantástica familia que tengo, he de comenzar por disfrutar también de mi feminidad, esa esencia que poseemos todas las mujeres y que NO debemos dejar en el olvido cuando comenzamos a desempeñar nuestro papel de madre.
Así que ahora, cuando voy a un hipermercado, después de pasar por la calle de los pañales y los potitos, hago una parada por los stands en los que se encuentran los productos de belleza, cosméticos, etc Y sí,cuando voy de compras, ya no miro sólo la sección infantil, y dejo algo de presupuesto para darme un caprichito y comprarme alguna prenda para ir renovando poco a poco el armario. Y no os voy a mentir:¡¡ Soy incluso un poquito mas feliz...y sin ningún remordimiento!!!
Hace unas semanas, conocí en un magnífico grupo de facebook de "frikymamis" (en el que me siento como en casa) a una mamá emprendedora que es asesora de belleza de una reconocida marca de productos cosméticos:
MARY KAY.