martes, 22 de julio de 2014

¿¿Minivacaciones?? No sin mi hijo!!! (primera parte)

Llega el verano.Hugo acaba de cumplir su primer añito. Un año maravilloso, viviendo la experiencia mas intensa de mi vida. La maternidad me encanta, pero seamos realistas: a veces también resulta abrumadora. Y en este tiempo, ni siquiera me he parado a pensar que han habido momentos en los que mi faceta de supermamá han dejado a un lado otros aspectos de mí que han ido pasando al abandono.

Quizás ahora, que llegaron las vacaciones, sería buen momento para retomar ciertas cosas que quedaron casi en el olvido, como leer un buen libro, ir al cine con mi marido, un día de compras para renovar el armario (que falta le hace...), un viaje....¿un viaje?? No, va a ser que no... la economía familiar está mas que resentida con tantos gastos, así que nos adaptamos a las circunstancias y al bolsillo...a disfrutar de las playas mi tierra sureña, que no es poco!!!





Pero como tengo un maridín que está en todo...sorpresa!! Escapada romántica de una noche a un fantástico hotel de 4 estrellas en un enclave de ensueño, a dos horas de casa para que la separación con el peque no sea muy traumática (para la madre, claro está), con sesión de SPA para aliviar tensiones,  con su correspondiente cena romática con velita incluida, botella de cava de bienvenida, desayuno de película, y todo lo que nos podamos imaginar elevando el grado de romanticismo a la máxima potencia...pero....


Yo: "¿¿y que hacemos con el "ratoncito"??


Maridín: Pues se queda con los abuelos.



Yo: Ah...claro...con los abuelos.



Maridín: Si es sólo una noche...verás lo bien que nos va a venir a los dos!!



Y yo pienso para mis adentros: (es que ya no somos dos...somos tres).



Yo: Seguro que si!!! ¿Y para cuando es la escapada??



Maridín: Para el próximo fin de semana.



¡¡El próximo fin de semana!! Que de sentimientos encontrados en un momento. Por un lado, me muero de ganas de darme esa escapada, ¡falta nos hace a los dos!! Pero por otro lado...tengo que separarme de mi pequeñajo...24 horas!!! Eso para una que se cree supermamá como yo es una eternidad. ¿Que va a hacer mi hijo tanto tiempo sin mi?? ¿Se sentirá abandonado?? ¿Le causaré un trauma con esta separación???

Cinco días...cinco días dándole vueltas a la cabeza e intentando no sentirme culpable por irme a un SPA - cena - noche romantica . desayuno sin mi Huguete, y con unos sentimientos de amor - odio hacia mi marido por haberme regalado esa escapada tan maravillosa con la que cualquier mujer se sentiría inmensamente feliz. Os debo confesar que incluso por un momento se me pasó por la cabeza fingir una indisposición, una fuerte jaqueca, unas decimillas de fiebre....pero que conste que tal como pasó fugazmente ese pensamiento por mi cabeza, se fué. Porque en lo mas profundo de mis entrañas, sabía que debía irme y aprovechar esa oportunidad que me daba la vida de pasar 24 horas con mi maridín.

Y llegó el día de partir...

¿¿Quereis saber cómo transcurrió la escapada y cómo terminó todo?? No os preocupeis que en el próximo post os lo contaré!!!

Una vez mas, gracias por leerme!!


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